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Grandeza y Dignidad

La voz de la caridad católica

MÁS DE 500 NIÑOS DE LEÓN ESCRIBIERON AL PAPA BENEDICTO XVI

DEJAD QUE LOS NIÑOS VENGAN A MÍ

(Por Rosa María Ordaz)

Niña Cinthia V.: cuando viniste, me sentí pura y con mi alma blanca, yo de grande quisiera vivir contigo a tu lado, para sentirme siempre pura, para no hacer pecados. Te quiero mucho porque tú eres como Jesús.

Dedico este artículo a todos los niños que exteriorizaron su cariño al Papa a través de sus cartas. También manifiesto mi gratitud a todos aquellos que apoyaron la noble causa.  En León representados por Araceli Plasencia, Lucero Hernández, Sor Rocío… Al Colegio Miraflores,  Instituto La Paz y otros…

En Roma a Monseñor Georg Ganswein Secretario Particular del Papa, al Padre Lombardi portavoz oficial del Vaticano, al Doctor Giovanni Maria Vian director del Osservatorio Romano y a Monseñor Guido Marini Maestro de Ceremonias Litúrgicas del Sumo Pontífice.

Extiendo mi agradecimiento a el Nuncio Apostólico Monseñor Cristophe Pierre, Monseñor Chica Arellano Consiglieri di Nunziatura diplomático del Vaticano y Monseñor Peter B. Wells de la Secretaria de Estado intermediarios de la manifestación y gratitud del Papa por medio de una carta la cual expresa lo siguiente: Su Santidad Benedicto XVI pide encarecidamente a Dios que llene de su gracia a todos los niños que le han asegurado su oración y afecto, para que sigan creciendo en la amistad con el Señor. El Papa invocando la protección maternal de nuestra Señora de Guadalupe, les imparte la bendición apostólica, que hace extensiva a todos sus familiares y demás seres queridos.   

Extiendo mi gratitud de igual manera a ellos.   

Marcos. 10, 14 – 15: Dejen que los niños vengan a mí y no se lo impidan, porque el Reino de Dios, pertenece a los que son como ellos. En verdad les digo quien no reciba el Reino de Dios como un niño no entrará en él.

Las más de quinientas cartas que los niños le escribieron al Papa,  confirman las palabras de Jesús en la cita bíblica mencionada. Relato en breves fragmentos de algunos escritos de los pequeños, la pureza, la entrega, pero sobre todo la humildad  con la que estas criaturas abrieron su corazón para recibir y acoger la a VERDAD, el Amor de Cristo representado en su embajador aquí en la tierra, Benedicto XVI, así como su confianza sencilla e incondicional en él.

Después de despedirse de León y de México el Papa, a finales de marzo antes de mi partida a Roma, para entrevistar a personas de la comitiva Papal de Benedicto XVI, unos niños me pidieron insistentemente que los llevase conmigo porque concluyeron que como periodista en la línea vaticanista, estaría cerca de Benedicto XVI por encontrarme en la ciudad eterna.

Los pequeños no querían renunciar a su anhelo de ver nuevamente al Papa, les explique la complejidad de su petición. Entonces sugerí que le escribieran una carta al Santo Padre y que yo trataría de hacerlas llegar. Esta propuesta los entusiasmo mucho e inmediatamente le escribieron al Sumo Pontífice. Al entrevistar en ciudad del Vaticano al Padre Lombardi vocero oficial del Papa, le narré mi experiencia con los niños; también le mostré algunas cartas las cuales la emotividad de las mismas conmovió profundamente al Padre. Al finalizar dicha entrevista me solicito las cartas y dijo: “Rosa María quisiera tener esas cartas, porque van a hacer muy feliz al Papa”. A continuación  escribo algunos párrafos de esos mensajes.

El niño Omar Merino Montiel: soy monaguillo de la parroquia de San Maximiliano Kolbe, espero algún día abrazarlo y si mi destino es ser también Padre, quisiera ser Papa, no por el cariño que me darán, sino por el mensaje que les daré, así como tú me lo diste a mí. Acuérdate de los niños de las familias pobres. Recuerda que tú ya eres mexicano, yo sé que al principio sentiste que no podías pero recuerda Benedicto México está contigo. Te quiero mucho. Cuando pueda te enviaré una canción que compuse para ti.

Niña Cinthia V. : Cuando viniste, me sentí pura y con mi alma blanca, yo de grande quisiera vivir contigo a tu lado, para sentirme siempre pura, para no hacer pecados. Te quiero mucho porque tú eres como Jesús.

La niña Carmen Alejandrina Merino Montiel, escribió: Hola Benedicto XVI gracias por venir a León me hiciste muy feliz porque es la primera vez que tenemos la visita de su Santidad. Tú trajiste amor, esperanza y fe a este país que te quiere mucho, todos los días pido a Papá Dios y a la Virgen de Shoensatatt que te cuiden

La niña Valeria Ascencio Rangel: cuando viniste a León que te fui a ver, no me importo irme desde las 11:00 de la noche y caminar 5 hrs, la verdad valió la pena, me gustaría que vinieras otra vez. Te pido por la salud de toda mi familia, por las personas que no tienen dinero para comer, te pido por mi abuelita Lucero Hernández.

La niña Regina Ascencio Rangel: cuando estabas llegando me dio tanta emoción que quería gritar y ahora te quiero pedir por los niños que no tienen que comer, para que a mí y a los demás niños nos vaya bien en la escuela. Gracias por venir. Te quiero mucho.

El niño José: Querido Benedicto, yo no pude ir a verte porque estoy enfermo, pero me dejaste mucha paz y alegría en mi corazón, rezo por ti para que Dios te cuide.

La niña Regina del Miraflores: estoy muy feliz de haberte escrito esta carta, como si estuviera hablando con Jesús, gracias por venir a México y a mi escuela,  pídele a Dios por mí mamá y que siempre estemos juntas. Te quiero muchísimo

La niña Fanny M: expresa con un tierno dibujo del helicóptero del Papa sobrevolando su casa: Sentí mucha emoción al verte y en esos días se unió más mi familia.

Los niños Ángela y Germán: querido Benedicto, mi mami y mi abuelo estaban enfermos de cáncer y tu llegada los ánimo muchísimo, los resultados de sus operaciones confirmaron que ya estaban bien, cuando te vimos en el colegio Miraflores tu sonrisa ilumino nuestro corazón, te queremos mucho

La niña María Regina Muñoz Vázquez M: la primera vez que te vi se abrió mi corazón, siempre estaré confiando en tu amor, te quiero muchísimo.

El niño Diego Ramos M: Papa me dio mucho gusto que vinieras a mi escuela y quiero que cuides a toda mi familia y que mi abuelita Sarita este muy bien en el cielo.

La niña María Fernanda Hernández: querido Papa te quiero y te mando esta carta, porque sé que te gustó León, ojalá te pudieras quedar, cuando viniste todos sentimos mucha paz, quiero que te quedes aquí.

La niña Fer: ojalá que estés bien y que dures mucho aquí en la tierra, gracias por ser el mensajero de Dios, te amo con toda mi alma, ya voy a hacer mi primera comunión, quiero que le digas a mi Señor que lo amo también.

El niño Oscar Fabricio Hernández: querido Benedicto gracias por bendecir la ciudad, gracias por haber hecho que el equipo de León subiera. ¿Cuándo vienes otra vez? Te queremos mucho.

El niño Ángel Alejandro V.M. : querido Benedicto me dio, amor, esperanza, paz y felicidad.

La niña Andrea Rocha Torres: que alegría abrir las puertas de mi casa, abrir el alma para recibirte a ti, bienvenido Benedicto toca mi corazón. México te entrega el alma con todo el corazón.

Participo dos experiencias entrañables para el Papa las cuáles dejaron una huella en el corazón del mundo entero; el delicado recibimiento al Santo Padre con los niños con capacidades diferentes. Sus padres nos cuentan esta inolvidable vivencia.

Señora Lulis Sánchez: mi hija Fátima y yo estuvimos desde las 4 pm en el Miraflores. Ella estuvo maravillosamente tranquila, milagrosamente más de lo normal, nada estresada a pesar de las condiciones tan adversas en esa larga espera. Fátima tiene parálisis cerebral, sordera profunda, nació a los seis meses, no me daban probabilidades de vida, estuvo 5 meses entubada, internada en terapia intensiva, varias veces se entrevió al borde de la muerte, no camina. Fátima fue elegida para recibir al Papa. Al bajar el Santo Padre del Papa móvil percibí su cariño, ternura, aquellos ojos de amor junto con su dedicación y calma al tocar las mejillas de mi hija y bendecirla. En ese momento Fátima trono en llanto, al conectarme con los ojos de mi hija y los de Benedicto sentí claramente esta voz ¡Aquí estoy yo!

La señora Gisela Nava: mi hijo Dariush Moetadini 4 años es un niño muy particular, le encantan las clases de Papá Dios en el Miraflores. Antes de ser diagnosticado con leucemia continuamente nos decía que quería irse con Papá Dios. Mi hijo estaba emocionadísimo durante la espera para ver al Papa. Cuando el Santo Padre lo toco con mucha ternura le dijo ¡Te amo! Lo bendijo, inmediatamente Dariush alzo sus brazos y dijo ¡Este es el día más feliz de mi vida! Fueron unas emociones para el niño muy, muy fuertes. A partir de ahí mi hijo ha estado continuamente feliz, en sus tratamientos para la leucemia respondió  satisfactoriamente y sus últimos análisis salieron negativos.

El extraordinario mensaje que nos da Dios a través de estas experiencias: es el recibimiento que los niños le dan a Cristo en la figura de Benedicto XVI y a su vez el encuentro de Benedicto XVI con Cristo, representado también en los pequeños. Recíprocamente se besaron el cielo y la tierra. Así finaliza este romance de ternura entre los protagonistas de mi artículo.

La clave para éste maravilloso encuentro del hombre con Dios es ¡Sed como niños!

Mayores informes you tube: más de 500 niños escriben al Papa, Rosa María Ordaz,  conociendo a Benedicto XVI rosym95@hotmail.com  www.grandezaydignidad.org    You Tube Rosa María Ordaz conociendo a  Benedicto XVI, You Tube Rosa María Ordaz Papa Francisco, www.radiochronos.com.mx  martes 4:00 a 5:00 pm

 

 

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