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Grandeza y Dignidad

La voz de la caridad católica

EL TIEMPO DA BELLEZA A LAS OBRAS DE ARTE, COMO TU

(Por Rosa María Ordaz)


Uno se enamora de un cuerpo joven, con el paso del tiempo nos desencantamos hasta de nosotros mismos, pareciera que es necesario que ocurra esto; debido a que los niveles de amar, amor, aceptación; al ir en descenso, comiencen a ascender, a florecer por una nueva belleza; la del alma. Esta hermosura siempre tiene la razón, nunca se equivoca, nos orienta a estados superiores de amar, me refiero al resurgir del amor noble, incondicional, elevado en cada uno de nosotros.

Inconscientemente lo bello de cada persona en virtudes evoca y convoca al artista de la auténtica hermosura, Dios la cual es infinita; mientras que la de las criaturas es finita. El escritor dramaturgo argentino Leopoldo Marechal en una de sus obras resalta: “Por la belleza de las cosas creadas, nos da el Todopoderoso a entender su belleza increada; la cual no puede limitarse, para que vuelva el hombre a Dios por las mismas ruinas, que lo apartaron de Él; en modo tal que, al que por amar la belleza de la criatura se hubiese privado de la forma del Creador, le sirva la misma belleza terrenal para elevarse otra vez a la hermosura divina”.

Uno se enamora de un cuerpo joven, con el paso del tiempo nos desencantamos hasta de nosotros mismos, pareciera que es necesario que ocurra esto; debido a que los niveles de amar, amor, aceptación; al ir en descenso, comiencen a ascender, a florecer por una nueva belleza; la del alma. Esta hermosura siempre tiene la razón, nunca se equivoca, nos orienta a estados superiores de amar, me refiero al resurgir del amor noble, incondicional, elevado en cada uno de nosotros. Hablo de la bondad que anhela el bien verdadero para el amado, el cual comienza a ser perfeccionado y formado por los ideales más puros de quien le ama.

Entonces nos maravillamos al percibir que el tiempo comienza a embellecernos, en ello, desarrollamos nuestra persona. Cuando Dios toca nuestro intelecto, purifica nuestras emociones diviniza los sentimientos.

“El tiempo y la naturaleza no perdonan”, desconecte esta frase de su cerebro. Los vinos cuanto más añejos mejor. Permitamos que la belleza del tiempo, aunada a la del  principio, del creador, se funda en nosotros para ser seducidos, desposados, sellados en su sabiduría y hermosura.

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